Aceite de tea tree: su relación con el té que se bebe

Qué encontrarás en este artículo:

Si eres de esas personas interesadas en la medicina alternativa y las opciones naturales, seguramente has oído hablar sobre el aceite de tea tree o árbol de té.

Los últimos años, la medicina se ha abocado a encontrar alternativas a los antibióticos naturales. Esto es debido a la resistencia que generan las bacterias a los mismos.

Aquí es donde el aceite de tea tree viene a hacer su aporte.

A primera vista no dudamos de la relación que puede existir entre esta planta y el té. Puesto que la misma está en su nombre y comparten algunas similitudes.

Pero el tea tree y la planta de la que proviene el té, son totalmente diferentes.

Tea Tree

Aceite de tea tree: ¿qué es?

El aceite de tea tree o árbol de té es conocido por sus propiedades para tratar afecciones de la piel. Se trata de un líquido transparente entre incoloro y ámbar. Posee un olor característico muy fuerte.

El principio activo del tea tree, o sea su aceite, se extrae mediante destilación.

Historia del uso del aceite de tea tree

Los pueblos originarios australianos utilizaron esta planta para curar afecciones de las vías respiratorias. Para esto, molían las hojas para extraer el aceite que posteriormente inhalaban.

En otras ocasiones, las aplicaban en forma de cataplasmas sobre las heridas para sanarlas. Incluso, la infusión de sus hojas sirvió para aliviar afecciones de la piel.

Durante los años 20, se publicaron las primeras referencias sobre la actividad antimicrobiana del aceite de tea tree.

Allí se comparó la actividad antiséptica entre desinfectantes como el fenol y el aceite de árbol de té. Éste último marcó una actividad once veces superior.

De hecho, durante la Segunda Guerra Mundial fue incorporado al equipo sanitario de soldados australianos.

El árbol de té o tea tree

El nombre científico del árbol de té o tea tree es Malaleuca alternifolia. Se trata de un arbusto que pertenece a la familia de las mirtáceas.

En consecuencia, no guarda relación con la planta del té.

Este arbusto, también llamado árbol del té de hoja estrecha, proviene de Australia. Acostumbra crecer en terrenos pantanosos de la costa norte de Nueva Gales del Sur y Queensland.

Su forma recuerda a la de un pequeño árbol y puede alcanzar los cinco metros de altura. Posee hojas estrechas y aromáticas y pequeñas flores blancas.

Aceite de Tea Tree o árbol de té

La Camellia sinensis

La planta que da origen al té, es decir la Camellia sinensis, una planta perenne. Esta puede convertirse en árbol, aunque se la suele mantener en forma de arbusto para facilitar la recolección de sus hojas. Su altura suele ser de 1 a 2,5 metros.

Posee flores blancas, aunque estas no se consumen. Entonces, comprendemos que se trata de dos plantas distintas.

De las semillas de otras variedades de camellia se obtiene el aceite de camelia -la camelia oleifera, sasanqua y japónica principalmente-. Este aceite es de uso milenario en China y se le conoce como el secreto de belleza de las geishas.

Al igual que el aceite de árbol de té, el aceite de camelia se utiliza por sus propiedades para la piel. En este caso, posee propiedades hidratantes y cicatrizantes.

Estas son aprovechadas para el tratamiento de arrugas y recuperación de heridas. También se conocen sus usos como complemento de limpieza de la piel.

El aceite de camelia es rico en ácidos grasos, vitamina E, vitamina A, vitamina B, vitamina D, fósforo, zinc, calcio y magnesio.

Hoja de camellia sinensis: diferencias con el Tea Tree

¿Cómo se utiliza el aceite de tea tree?

El aceite de tea tree es conocido por sus cualidades antibacterianas, antiinflamatorias, antisépticas, desinfectantes, antimicrobianas, antivirales y antifúngicas.

A menudo se utiliza para el tratamiento de la caspa, el acné, las micosis y las picaduras de insectos.

Hoy en día, este aceite se puede encontrar dentro de los ingredientes de diversos productos como shampoos, cremas, tónicos, ungüentos, geles, etc.

Precauciones respecto de sus usos

El aceite de tea tree es seguro cuando es aplicado de forma tópica. Sin embargo, puede tener graves efectos secundarios cuando es ingerido.

En ocasiones, el uso excesivo del aceite de tea tree puede provocar dermatitis por contacto. Sin embargo solo causa estos efectos en pieles extremadamente sensibles o en muy alta concentración.

Su incorrecto almacenamiento puede provocar oxidación de la sustancia, lo cual también puede desembocar en un efecto indeseado.

Es por estos motivos que se recomienda probar el aceite en la piel en baja cantidad y esperar al menos veinticuatro horas. En caso de tener piel altamente sensible, se recomienda diluir la concentración en aceite de coco, almendra u oliva.

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