Chado, el camino del té

Qué encontrarás en este artículo:

El Chado (Chadō), también conocido como el camino del té, es el arte japonés más conocido en todo el mundo.

El Chado posee una profunda relación con el budismo zen. Es por esto que cuenta con innumerables enseñanzas y principios que podemos extraer para vivir una vida más plena.

Se trata del arte de agasajar a los invitados con el matcha. 

La ceremonia japonesa del té, o chanoyu, cuenta con muchísimas formalidades, rituales, consideraciones y conceptos filosóficos introducidos por monjes budistas.

mujer sentada en el camino del té

¿Qué significa “Chado”?

En japonés, el ideograma “cha” significa té y “do” significa camino. 

Para los japoneses, todas las artes tradicionales terminan “do” pues estas nunca acaban por aprenderse. Se trata de un recorrido que a veces puede durar toda la vida. 

Entonces, podemos deducir que “chado” se traduce literalmente como “el camino del té”.

El origen del Chado y su disciplina

El té se introdujo en Japón gracias a los monjes budistas y durante buen tiempo solo los monjes y los aristócratas tuvieron acceso a él.

En el S. XII, un monje budista de nombre Eisai convidó té matcha al General Sanetomo Minamoto. Le entregó, además, una copia de su libro “Cuidar la salud tomando té”.

A partir de este momento el té se difundió entre los samuráis y los comerciantes.

En este punto aún no se había conformado el Chado, la ceremonia era simplemente llamada Chanoyu. Es decir, “agua caliente para el té”.

Algunos siglos después Shuko Murata estableció el estado de cha zen ichimi. Asentando así que a través de la ceremonia del té y el zen se puede alcanzar la iluminación.

Se eliminó la ostentación de los juegos chinos y se empezó a practicar en una humilde choza. Joo Takeno fue otra figura que introdujo conceptos zen a la ceremonia.

Sin embargo, fue su discípulo Sen no Rikyu quien terminó de modelar el camino del té. Terminó de modelar los conceptos de sencillez y serenidad estética. 

Estos conceptos son aplicados tanto en los utensilios como en la decoración del cuarto. Rikyu trabajó para los generales Nobunaga Oda y Hideyoshi Toyotomi.

Fue este monje quien introdujo el concepto de ichi-go, ichi-e que se traduce como “un encuentro, una oportunidad”. Esta frase nos invita a experimentar el presente con total consciencia.

No se conocen los motivos exactos por los cuales Sen No Rikyu hizo enojar al General Toyotomi. Este lo condenó a practicarse el seppuku o harakiri, el ritual de suicidio samurai.

Sen No Rikyu y el chado

Entonces, ¿cómo se practica el “chado?

Hoy en día, la disciplina del Chado se sigue transmitiendo a través de tres principiales escuelas.

Éstas fueron establecidas por sus descendientes: Omotesenke, Urasenke y Mushanokōjisenke. En conjunto se las conoce como San-Senke, “las tres familias de Sen”.

Entre los practicantes del Chado, está mal visto cambiar de maestro sin una razón muy importante. Para ellos, las palabras de sus maestros son absolutas.

Las formalidades rituales para preparar el té se llaman temae u otemae. En clase estos temae se practican una y otra vez, y su dificultad depende del nivel del estudiante. En los niveles más altos, los temae se transmiten oralmente ya que son secretos de cada escuela.

La belleza de las estaciones en el camino del té

El cambio de estaciones es un elemento clave dentro de la ceremonia del té para los japoneses. Esto se refleja en los utensilios y los dulces.

Para los japoneses estos cambios son festejados en otros eventos como el setsubun, la víspera del primer día de primavera. Como así también la Fiesta de los Niños -celebrada el 5 de mayo-; y el tanabata, la fiesta de las estrellas Vega y Altaír -celebrada el 7 de julio-.

Para ellos se utilizan tazas decoradas en función del acontecimiento y dulces típicos de cada estación.

También acostumbra cambiarse el kakejiku -un adorno caligráfico colgante, en forma de rollo, que se coloca en el cuarto donde se prepara el té-.

El diseño del contenedor del matcha también cambia. Al igual que la bolsa shifuku -lugar donde se guarda este contenedor- y más.

Durante el verano, los utensilios presentan colores más claros y a veces se hacen de vidrio. También se utiliza una hoja de morera o paulonia para tapar la jarra con agua.

Los cuencos acostumbran ser menos profundos y con bocas más anchas, para perder fácilmente el calor.

Así, cada elemento se adecua a la estación. Si el cuenco presenta hojas o matices marrones y rojizos, este cuenco representará al otoño.

Otro elemento característico del paso de las estaciones es el empleo de los braseros. Existen dos tipos, el ro y el furo.

Para instalar el primero, se corta un pedazo del tatami -esterilla japonesa- y se coloca en el piso. Como este calefacciona toda la habitación, solo se utiliza durante el invierno entre noviembre y abril.

Por otro lado, el furo se trata de un brasero portátil que se utiliza en verano. En él se calientan teteras más pequeñas.

preparación de matcha en el chado

El camino del té en la vida diaria

Más allá de la belleza estética de este ritual, el Chado nos llena de enseñanzas. El ritual se sostiene sobre los principios de la armonía, el respeto, la pureza y la tranquilidad.

Sus objetivos son hacer la vida cotidiana más agradable, vivir en armonía con los cambios de las estaciones, llegar a ser una persona de gusto refinado, llegar a ser una persona honesta y sin miedo, crear mejores relaciones humanas y tener buenos modales.

Nos invita, además, a hacer una pausa en nuestra cotidianidad y contemplar la estética wabi-sabi que encuentra la belleza en la simplicidad.

Si quieres saber más sobre la ceremonia en sí, te invitamos a nuestro curso de Sommelier de Té. Allí encontrarás los pasos de la misma, información sobre los utensilios, el matcha y el chashitsu -la casa de té-.

invitados al chado

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