El té para reforzar el sistema inmunológico cuando tenemos gripe ¿Qué té tomar?

Nuestro querido , la infusión de la Camellia sinensis, llamada antiguamente en China “elixir de la inmortalidad”, además de poseer múltiples propiedades para la salud, ejerce un efecto directo sobre nuestro sistema inmunológico mejorando su capacidad de respuesta, en particular cuando tenemos gripe. ¿Cómo? Aquí te lo contamos. 

¿Cómo ayuda el té a combatir infecciones como la gripe? Efecto antibiótico.

¿Té has preguntado cómo ayuda el té a nuestras defensas cuando tenemos gripe? En generaciones anteriores a nuestros padres, época en la que los remedios caseros abundaban, sobre todo en períodos invernales surgía la necesidad de “tener” que tomar un té para la gripe. Hoy la ciencia nos demuestra que algunas de estas prácticas tienen un efecto probado sobre la salud humana, sobre todo el viejo y querido té para la gripe, hecho con tanto amor.

Ya en 1992 un grupo de investigadores Japoneses observaron en un estudio in vitro que dos componentes del té, la epigalato catequina (obtenida del té verde) y la teaflavina digalato (obtenida del té negro), tenían la capacidad de neutralizar la infectividad de los virus de influenza (gripe) A y B, actuando con un efecto antiviral natural.

La  microscopía electrónica reveló que estas dos sustancias aglutinan a los virus de la influenza como lo hacen los anticuerpos además de interferir en la capacidad de adherirse a las células del huésped al que van a infectar. Con lo cual el té en este contexto se convierte en un defensor de la salud mejorando la capacidad de resistencia a los virus como el de la gripe.

Para entender un poco mejor veamos qué es el sistema inmunológico.

Partamos de la idea que todos en mayor o menor medida han oído hablar de este “señor” llamado sistema inmune, nuestro defensor.

Así podemos decir que el sistema inmunológico es un complejo sistema que consta de múltiples componentes que permiten al ser humano mantener su identidad biológica y defenderse de agresores externos como los virus, bacterias, hongos y toxinas.

Las toxinas son sustancias químicas producidas por los microorganismos. 

El sistema inmunológico consta de dos partes bien definidas, una innata, que es la parte con la que nacemos, es de respuesta rápida y las células que lo forman se llaman fagocitos (fagocitan al invasor) y otra  parte llamada adaptativa que es la que vamos desarrollando  cuando el cuerpo está expuesto a microbios o a las sustancias químicas que ellos liberan.

La parte adaptativa del sistema inmunológico implica fundamentalmente la formación de anticuerpos, que son los que nos confieren “inmunidad”, este proceso puede demorar varios días, en este último sistema es donde actúan las vacunas. 

Estos dos sistemas inmunitarios trabajan conjuntamente. También podríamos agregar que el sistema inmunológico tiene una parte que mira hacia afuera, es la parte que nos defiende de agentes exógenos y otra que mira hacia adentro, que es la que nos da identidad biológica, como se dijo previamente, ya que se encarga de eliminar todas las células defectuosas que puedan aparecer en el proceso de multiplicación celular (por ejemplo células tumorales) o la de órganos trasplantados. 

El sistema inmune o sistema inmunológico es nuestro gran defensor.

Para aprender más sobre el té y la salud:

¿Sabías que en El Club del Té dictamos un curso sobre Té y Salud a donde recorremos todos los beneficios que aporta el té a nuestro cuerpo, con evidencia científica probada. Puedes participar de forma ONLINE sin moverte de tu casa. ¡No te lo pierdas!

el té con miel para el sistema inmunológico con gripe

¿Qué tés ayudan a fortalecer el sistema inmunológico?

La evidencia actual apoya el concepto que la intervención con la L-theanina (aminoácido presente en los tés blancos, oolongs, negros, y en mayor proporción en los tés verdes japoneses cultivados a la sombra como el Matcha, el Gyokuro y el Kabusecha) deriva en una sensibilización de células del sistema inmunológico innato, llamados linfocitos gamma delta T. Dicha sensibilización o activación es beneficiosa ya que está asociado con un incremento de la magnitud o amplificación de la respuesta temprana a los microorganismos y a células tumorales. Lo que significa que nuestras defensas contra dichos microbios y células cancerígenas aumentan al beber este tipo de tés.

¿Cómo el té refuerza del sistema inmune? Mecanismo.

Esta variedad de Linfocitos, los gamma delta T, actúan de forma rápida y serían una formidable primera línea de defensa contra los microorganismos. Una vez ingerido el Té, su componente L-theanina se metabolizaría en el cuerpo transformándose en sustancias denominadas ethylamina y alkilamina  que son las que actúan sobre los Linfocitos nombrados. Una vez sensibilizados aumentan la producción de importantes mediadores químicos como el interferón gamma y el factor de necrosis tumoral, que son los que actuando sobre células del sistema inmune adaptativo amplifican la respuesta. 

En resumen la L-theanina presente en el té transformada en el organismo sensibiliza a los Linfocitos gamma delta T, estos producen interferón gamma y factor de necrosis tumoral, preparando al sistema adaptativo para responder permitiendo que cuando ingrese un microorganismo al cuerpo humano, la respuesta del sistema inmunológico sea mucho más rápida. 

El consumo, por parte de voluntarios sanos de 5/6 tazas de té por día aporta aproximadamente 190 mg de L-theanina que produce un incremento en la capacidad de formación de interferón gamma por 15 aproximadamente.

que té tomar para la gripe y la tos

¿Qué té es bueno para aliviar la tos?

Cualquier té caliente ayuda a aliviar los síntomas de las tos y el dolor de garganta por un efecto físico directo. Sin embargo lo ideal es elegir tés con baja astringencia, aunque no sean los que más L-theanina contengan (como un té blanco, verde o negro de China que en general tienen menos astringencia que los tés de otros orígenes). Ya que la astringencia, que es la sensación de sequedad de la boca, puede empeorar la picazón de la garganta cuando tenemos tos. 

Mejor aún, podemos agregar miel que actúa como lubricante además de aportar algunas vitaminas y minerales (en bajas dosis). La miel es recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para aliviar la tos (y es otro de los remedios naturales de las abuelas que sabemos que funcionan).

Estudios sobre el té y el sistema inmunológico y la gripe

En algunos ensayos clínicos, aunque pequeños, se ha demostrado que la ingesta de té o suplementos que contengan sus principios bioactivos ( la L-Theanina o la epigalatocatequina galato) afectan la actividad de los linfocitos gamma delta T y provocan además una disminución de los síntomas de resfrío y de la gripe. 

Pero existe mucha más evidencia científica que demuestra los beneficios del té para la salud humana. En nuestro Curso de Té y Salud te cuento mucho más sobre esto.

Una vez más rindamos homenaje a la sabiduría ancestral de nuestras abuelas que con tanto amor nos traían a la cama un té para la gripe y la tos, que como por arte de magia nos quitaba el malestar y nos ayudaba a una rápida recuperación.

Dr. Rafael Danielo

Descubre los secretos del té y el mindfulness

té y mindfulness

En este artículo vas a encontrar:

  • Qué es el mindfulness
  • Cuáles son los beneficios del mindfulness
  • La práctica del mindfulness bebiendo té
  • Cómo catar el té con conciencia plena
  • Por último, te dejo un ejercicio de Mindfulness para que te animes a comenzar: «El té como cable a tierra».

El té y el mindfulness

El mindfulness podría definirse como prestar atención de manera consciente e intencional al presente con interés, curiosidad y aceptación. Es estar consciente de lo que hacemos sin juzgar, apegarse, o rechazar la experiencia.

Este concepto de “atención plena” se cree que tiene origen hace aproximadamente 2500 años en los sutras (discursos y aforismos) del budismo y del hinduismo, aunque también tiene influencia del taoísmo, el sufismo y las filosofías del yoga.

El monje vietnamita Thich Nhat Hanh (nacido en 1926) tiene el crédito, según los especialistas, de haber escrito el primer libro traducido al inglés sobre el mindfulness, llamado “El milagro del mindfulness”.

La propuesta del mindfulness es hacer todo con conciencia plena, viviendo en el presente. Hace uso de la introspección (como se hace en la meditación budista) para entender mejor la mente y establecer una conexión entre el cuerpo y la mente. 

Si tenemos nuestra mente llena de pensamientos de todo tipo, sin espacios en blanco, sentimos confusión, agobio, cansancio. La práctica de la conciencia plena nos permite generar espacios a donde aquietar la mente y leer nuestros pensamientos tomando distancia.

Los beneficios del té y el mindfulness

El mindfulness estimula el conocimiento de nuestras propias emociones, aumenta la sensación de felicidad y gratitud. Combinando el disfrute del té y el mindfulness sumamos los beneficios del té de regalarnos un momento de introspección, con un uso consciente de la atención.

Ya conocemos los beneficios y propiedades del té para la salud. Si sumamos a estos beneficios del té los del mindfulness, obtenemos un combo perfecto para combatir el estress, la falta de atención, el desánimo y la baja autoestima.

Es una práctica que ha demostrado con creces que fomenta el pensamiento creativo, aclara la mente, nos da tranquilidad y templanza para tomar mejores decisiones.

Además produce notables mejoras en la calidad del sueño, en la relación con las otras personas, en la claridad mental y en la concentración que, al fin y al cabo, provocan un aumento de la autoestima.

Está probado que la práctica de la conciencia plena favorece la neuroplasticidad, es decir, la generación de nuevas conexiones neuronales para la transmisión de información de forma más rápida y efectiva en nuestro cerebro.

Todos podemos crear nuevas neuronas y nuevas formas de pensar. Transformando nuestra forma de pensar podemos cambiar nuestra forma de actuar y dejar de reaccionar impulsivamente (en piloto automático) para pasar a decidir conscientemente.

El mindfulness nos invita a conocernos observando nuestros pensamientos y procesos internos.

En tiempos en que la tecnología ha ganado una gran parte de nuestra atención, la práctica de la conciencia plena nos permite «desconectar» del mundo electrónico y reconectar con nuestro interior.

Si vivimos plenamente, con pasión, con curiosidad, con entusiasmo y con humildad para seguir aprendiendo, vamos a lograr transformar nuestros impulsos en acciones conscientes.

Para eso necesitamos conocernos internamente, saber qué cosas despiertan nuestros impulsos, estar alerta ante las situaciones que los generan, y pasar a la acción. El mindfulness es una herramienta excelente para lograr esta transformación.

Neurológicamente, está comprobado que la práctica regular del mindfulness ayuda a segregar la hormona de crecimiento (HGH), que mantiene los tejidos del cuerpo sanos, activa el metabolismo, aumenta los niveles de energía y la masa muscular y mejora el estado de ánimo. 

También aumentan los niveles de oxitocina en sangre (la hormona de la compasión) que ayuda a reducir los niveles de cortisol, responsable del estrés y los malestares relacionados a éste.

El aumento de la oxitocina protege el sistema cardiovascular y ayuda a bajar los niveles de grasas en sangre.

La práctica del mindfulness bebiendo té

Todos podemos teorizar, pero como yo siempre digo en mis cursos, es necesario entrenar. Para todo es necesario practicar. Para convertirnos en expertos sommeliers, catadores, tea blenders o tea masters es necesario primero adquirir el conocimiento, pero luego hay que pasar a la acción y practicar, practicar y practicar.

Como cuando vamos al gimnasio… ¿recuerdan esta metáfora? El entrenador me indica una rutina de entrenamiento, me dice qué ejercicios hacer, cuántas repeticiones, etc, pero soy yo la que tengo que poner el cuerpo. Si yo no practico, no logro mis objetivos.

Con el té y el mindfulness sucede lo mismo: luego de aprender las técnicas para beber té con conciencia plena debemos lanzarnos a practicar. Ningún deportista de elite se mantiene en carrera si abandona el entrenamiento.

Nosotros tampoco debemos “dejar el entrenamiento” para mantener nuestro cuerpo y mente en armonía como una pieza musical. Debemos tener disciplina y tenacidad para no dejar de practicar, siempre con pasión y con alegría porque día a día vamos a mejorar.

“Lo importante no es ser mejor que otros, sino ser mejor que ayer”.

Jingoro Kano

Cómo catar el té con consciencia plena

Para mí catar té es una forma de meditación activa. Catar el té es una forma de mindfulness. Cuando hago una cata concentro toda mi atención en el estudio del té y me olvido del mundo. La cata me ayuda a desconectar del exterior, de los problemas, del ruido mental, y enfocarme con consciencia plena en lo que siento a través de los sentidos.

La cata es el proceso por el cual percibimos las propiedades organolépticas de un alimento y las describimos. Las propiedades organolépticas son las características físicas que tiene el té y que podemos percibir a través de los sentidos, como la textura, el color o el olor.

La cata del té es un proceso a través del cual buscamos identificar el aroma, el color, la forma, la textura, el gusto y otros atributos o cualidades del té y expresarlos con palabras.

Cuando hacemos una cata, todos los sentidos (el olfato, la vista, el oído, el gusto y el tacto) se ponen al servicio de la experiencia de catar.

Para realizar el análisis sensorial del té (lo que llamamos “cata”) necesitamos concentrarnos y poner plena atención en los estímulos que percibimos para poder captarlos e identificarlos (ponerles un nombre). Esto es el mindfulness en el té.

La cata técnica del té (que realizamos a nivel profesional) cuenta con una serie de pasos en los que analizamos diferentes atributos a del té, haciendo uso de los 5 sentidos:

  1. Identificar el té
  2. Examinar las hojas secas: análisis olfativo, visual y auditivo 
  3. Preparar el té.
  4. Equilibrar el licor
  5. Examinar las hojas humectadas: análisis olfativo y visual 
  6. Examinar el licor: análisis olfativo, visual y gustativo 

Catar el té con mindfulness consiste justamente en eso: poner plena consciencia en un objeto de meditación, que puede ser la respiración, una vela, o como en este caso: el té.

«Cuando veas, transfórmate en ojos.
Cuando oigas, toda tu consciencia
debe llegar a tus oidos.
Escuchando una canción o escuchando a los pájaros,
transfórmate en oídos.
Olvida todo lo demás, como si fueras sólo oídos.
Llega a los oídos con todo tu ser.
De esta manera, tus oídos llegarán a ser más sensibles.
Cuando estés contemplando algo, una flor
O un hermoso rostro o las estrellas, transfórmate en ojos.
Olvida todo lo demás,
como si el resto de tu cuerpo
hubiera abandonado la existencia
y tu conciencia fuera tas solo ojos.
Entonces esos ojos serán capaces de mirar
mucho más profundamente,
y tú llegarás a ser capaz
de mirar también lo invisible.”
Osho

Para realizar una cata técnica completa podemos invertir desde 30 minutos a 1 hora o más en cada té. En esta evaluación sensorial de té completa, para mí, es mucho más fácil lograr la abstracción de los pensamientos y enfocarme sólo en las percepciones (¡full mindfulness 😉!!!) Pero para esto es necesario tener bien internalizado el proceso de cata.

Si no conoces bien la metodología (los pasos y atributos que se deben evaluar) ahí entran en juego los pensamientos y pierde un poco el efecto “mindfulness”. Debemos tener la técnica de cata perfectamente mecanizada para que el proceso fluya naturalmente como el agua corre en un río.

Aquí les dejo la hoja de cata que diseñé para documentar los hallazgos de la cata.

Ejercicio de Mindfulness: El té como cable a tierra by Victoria Bisogno

Si no conoces aún la técnica de cata, te ofrezco una meditación que hago en pocos pasos y tiene un efecto sanador. Son los pasos básicos para que aprendas a realizar una cata simple con conciencia plena y así llevar el mindfulness a tu vida. ¡A practicar amigos!!!

  1. Comienzo buscando un lugar a donde esté tranquila. Me aseguro de no tener interrupciones: aviso a mi familia o compañeros de trabajo que no me interrumpan por 10 minutos. Apago los teléfonos y demás dispositivos electrónicos.
  2. Busco una mesa y la dejo vacía (no uso manteles, flores, ni ningún adorno).
  3. Coloco sobre la mesa todos los utensilios para preparar el té.
  4. Me siento a la mesa y rectifico mi postura.
  5. Cierro los ojos y me concentro en la respiración, inspirando profundamente y exhalando muy lentamente al menos 3 veces.
  6. Tomo aire una vez más y lo dejo salir lo más lentamente que pueda.
  7. Abro los ojos y comienzo a preparar el té.
  8. Observo cómo el agua cae dentro de mi taza.
  9. Me concentro en el reloj de arena y observo cómo pasa el tiempo.
  10. Una vez que el té está listo, lo tomo con mis dos manos y cierro los ojos.
  11. Me concentro unos segundos en observar las sensaciones que el té genera en mis manos. 
  12. Acerco la taza a la nariz y huelo con los ojos cerrados. Me concentro el el olor del té.
  13. Luego acerco la taza a la boca, aún con los ojos cerrados, y saboreo de mi té siempre concentrada en las sensaciones que despierta en mi.
  14. Salgo de la meditación inspirando profundamente y exhalando lentamente.