La historia del té

La Historia del Té

El té es milenario. A lo largo de la historia, el hábito de beber té se ha asociado con diferentes culturas. Durante casi cinco mil años, el té ha generado una cultura rica, y diferentes civilizaciones han asimilado el té como parte de sus vidas. El té se ha convertido en el protagonista de varios aspectos de la vida cotidiana.

Originalmente el té era muy apreciado por sus efectos de bienestar mental y físico, causado por la cafeína y los taninos. Más tarde fue apreciado por sus características medicinales, y luego, como un elemento de lujo y distinción. Por último, comenzó a ser considerado como un elemento de buen gusto y refinamiento, y fue valorado por placer y deleite.

El té se originó en Oriente, donde se ha conocido y disfrutado por miles de años. Existen diferentes leyendas sobre el descubrimiento del té. Mira este video para saber más sobre su origen:

La ruta del Té: Viaje a Japón

Victoria Bisogno en campos de té en Japón

Japón es otro destino imperdible en la ruta del té. Un país que ha sufrido incontables desastres naturales y guerras, que sin embargo se levanta frente al mundo con majestuoso vigor y elegancia.

La cultura japonesa es impactante y cautivadora por diferentes motivos: por ejemplo, uno de ellos es que al recorrer ciudades muy pobladas como Tokio, la capital de Japón, que supera los 35 millones de habitantes en su región metropolitana, el silencio en las calles es sorprendente. Nadie levanta la voz, nadie corre, no se escucha ni una bocina. Incluso parecería que hay pocas personas recorriendo las aceras. En el subte (metro) el silencio también causa estupor.

Manos té

Tal es la falta de ruido que en algunas líneas se escucha un sonido a pajaritos que sale de los altoparlantes del transporte. Estos ejemplos creo que ilustran muy bien lo que el respeto significa en Japón. Cada vez que se presenta la oportunidad, me gusta compartir con mis alumnos cómo este valor del té se ve representado de forma viva en el país del sol naciente.

Para el amante del té verde en particular, Japón es otro viaje a Disney. Esta infusión está presente todo el tiempo, en todos lados. El té verde en polvo matcha, utilizado en la tradicional ceremonia del té de Japón (Chanoyu), es parte cotidiana de muchas recetas de gastronomía: se consumen fideos de matcha, chocolates con matcha, pastelitos de matcha, helados, tortas, sopas y todo tipo de alimentos dulces y salados.

También en la calle se encuentran máquinas expendedoras de bebidas frías y calientes a donde el matcha es un gran protagonista. Cadenas internacionales como Starbucks han adaptado ciertos productos al gusto local ofreciendo batidos y lattes de té verde. Incluso los hoteles ofrecen en el desayuno café o matcha latte. Una locura de sabor para los que sucumbimos ante la Camellia sinensis.

Si quieres vivir tu propia experiencia de té en Japón, no te pierdas nuestro próximo viaje de estudios a Japón!

Volviendo al té en hebras, cuando estuve en Japón tuve la oportunidad no sólo de hablar con su gente sino también de participar en la primera cosecha de té del año, todo un privilegio para un amante del té.

SHINCHA: la primera cosecha de té japonés

Campos de té en Japón

Shincha es el nombre japonés para la primera cosecha de té del año, que generalmente se realiza a comienzos del mes de abril. El shincha es mayormente consumido dentro de Japón, ya que es muy apreciado por la gente local y es bastante caro, por lo tanto es raro encontrarlo en Occidente.

Después de pasar algunos días fríos en diferentes ciudades y pueblos de zonas rurales durante más de dos semanas en el mes de abril, al llegar a las plantaciones de té del sur de Kioto fui bendecida con un clima templado y días soleados. Esto generó la oportunidad para muchos productores de té de cosechar y elaborar el primer té del año.

Aunque Japón es un país pequeño en términos de territorio, su gente obtiene lo máximo de cada porción de tierra, usa diferentes procesos que contribuyen, junto con un clima adecuado, composición del suelo y mano de obra, a la producción de exquisitos y diversos tés. Pero no se trata solamente de recursos, se trata de su amor por el té. Mi búsqueda del té me permitió conocer gente muy valiosa, profesionales y artesanos que dedican su vida a la agricultura, y a su pasión por el té.

Es así como mientras recorría los “campos celestiales” en la cima de una montaña en Wazuka, al sur de Kioto con Matsumoto, el vice presidente de Obubu Tea Plantations, con la fresca brisa de la mañana acariciando las mejillas, le pregunté “¿qué significa el té para vos?” Y entonces comprendí todo. Él me respondió: “Nosotros creemos que el té tiene un rol en conectar a las personas. En 2011 hubo un gran terremoto y tsunami en Japón.

Luego del terremoto la gente sobrevivió bebiendo agua. Luego nuestra compañía fue a ofrecer té a la gente que todavía estaba luchando en la zona del desastre. La gente, mientras tomaba el té, nos decía que el agua calma la sed pero el té alivia el dolor…Para nosotros el té es algo que conecta a las personas.”

Primera parada: Uji

En Uji, una de las regiones productoras de té más conocidas de Japón, me reuní con la señorita Hitomi Hayamizu de Itohkyuemon, quien me hizo probar su shincha, el primer té verde sencha de alto grado del año, cosechado y elaborado sólo un par de días antes de mi llegada a los alrededores de Uji.

Preparado en una tetera Kyusu tradicional, ese té sabía a cielo, con notas frescas a flores en el ataque, notas a vegetales crudos, pasto, algas y limón en el medio y un dejo a umami delicioso. Era un té liviano, fresco y muy aromático.

Segunda parada: Wazuka

En Wazuka visité a mi amigo Matsumoto-san mencionado arriba, un encantador productor de té. Cuando estaba ahí, Matsu hizo con sus propias manos un delicioso té verde “Kama-iri” con la primera cosecha del año. Este té se elabora de forma diferente que el tradicional té verde japonés: no se le aplica vapor (en la etapa de fijación en el proceso de elaboración) sino un proceso de calor seco haciendo uso del wok, por lo que este té tiene un sabor mucho más suave y dulce que los tés verdes fijados al vapor. Tiene sutiles notas a nueces y arroz tostado.

Tercera Parada: Kyotanabe

La ruta del Té: Viaje a Japón

En Kyotanabe tuve el honor de conocer al señor Yamashita Toshikazu, el tea master que elabora el té para el emperador de Japón. El señor Yamashita preparó su gyokuro (primera cosecha del año) en una hermosa tetera Houhin y me ofreció un pequeño cuenco de ese oro verde elaborado y preparado por sus propias manos. La sensación de recibir el primer té de la temporada de las manos de tan prestigioso maestro de té, junto a la perfección de la infusión hizo que ese momento fuera verdaderamente inolvidable!!!

Con un intenso gusto a umami, redondo en boca y con gran cuerpo, este té tenía notas a espinacas hervidas, olivas verdes y algas. De textura aterciopelada, era un té largo e intenso, que casi se podía masticar!
Como siempre digo, descubrir el origen de cada té representa un viaje emocionante al corazón de la milenaria cultura del té.

La ruta del té: Viaje a Grasse – El paraíso de los Tea Blenders

El Tea Blending es la herramienta perfecta para expresar sentimientos y conectar personas aunque estén alejadas. Ese despertar de los sentidos acorta distancias y armoniza el baile de las almas.

Victoria Bisogno mezclando esencias para usar en mezclas de té en Grasse, Francia.

Como Tea Blender vivo buscando nuevos ingredientes como especias, flores, frutas y esencias (además del té) para poder crear mezclas de té que sean realmente novedosas, originales, únicas. Por eso esta vez la ruta del té me llevó también a Grasse. A menos de una hora en auto de Niza, en el sur de Francia, hay una pequeña ciudad que yo llamo “el paraíso de los tea blenders”.

Aunque no se trata de una zona productora de té, para nosotros, los alquimistas del té, Grasse juega un papel importantísimo, ya que el uso de esencias es fundamental para nuestras mezclas de té, y Grasse definitivamente es el lugar a donde encuentras el origen de los aromas y sabores.

El objetivo de mi viaje fue tomar cursos de perfumista para mejorar mi manejo de las esencias y visitar varias fábricas que elaboran sabores y aromas para la industria de los alimentos y para hacer perfumes. Grasse es conocida mundialmente como la “capital internacional del perfume” porque desde la Edad Media la región se especializa en la producción de plantas y flores de las que se extraen esencias comestibles y para su uso en la perfumería

Las rutas que llevan a Grasse desde el Mediterráneo atraviesan pequeños pueblos medievales en las laderas de las montañas y están rodeadas de flores como lavandas, jazmines, nardos y rosas. Cuando llegué era el comienzo de la primavera, y la zona estaba bañada de un color amarillo luminoso que despedía un aroma meloso y delicado: era el tiempo de la mimosa.

¡Sólo el hecho de recorrer esas rutas es un viaje para los sentidos! Recuerdo mi emoción, luego de dejar el aeropuerto de Niza, al ir recorriendo esos caminos verdes manchados de color oro, rosa, violeta, que entregan ráfagas de perfume de las flores, y aromas a caramelo y fragancias diversas que emanan de las fábricas salpicadas en el camino.

La estancia en Grasse fue mágica. Desayunos inolvidables junto a un ventanal desde el que se veía el valle, té ahumado y “pain au chocolat”. Largas caminatas, visitas a proveedores y sesiones de perfumería de vanguardia; gente particularmente amable, orgullosa de su trabajo y de su tradición perfumista, y la gastronomía local que cerraba días largos de trabajo con increíbles tablas de quesos y vinos.

El rol del aroma en las mezclas de Té

El aroma siempre ha tenido un rol esencial en las composiciones sensoriales. Hoy nosotros, los tea blenders, los nuevos alquimistas, somos los que las usamos en nuestras mezclas de té para darles espíritu, vida y significado a nuestras creaciones.

Las esencias son los ladrillos fundamentales que utilizamos, junto a los demás ingredientes, para generar el sabor final de un blend de té (Camellia sinensis). Sabiendo cómo se utilizan correctamente las esencias, podremos tener una herramienta poderosa para lograr armonía y profundidad en un tea blend.

Yo, por ejemplo, mezclo diferentes esencias para lograr un aroma determinado para utilizar en cada uno de mis blends aromatizados. De esta forma logro una complejidad mayor en el perfil aromático de mis mezclas de té, y olores únicos, exclusivos, diferentes a todos los blends de la industria.

Como siempre digo, con el conocimiento y el correcto uso de las esencias, podemos generar sensaciones, despertar sentimientos y evocar recuerdos a través de una simple taza de té. Ese es el mayor desafío para los nuevos tea blenders, y la práctica más ligada a lo espiritual: dentro de una profesión en la que estamos permanentemente en contacto con los productos, gracias a las esencias, tenemos una escalera al cielo.

Video: Viaje a Grasse, Francia

La ruta del té: Viaje a la India – Darjeeling

La Ruta del Té: Viaje a la India

Te invitamos a descubrir Darjeeling y su exquisito té negro, conocido como el champagne del té.

Viaje a la India

Cuando pensamos en té, muchas veces vienen a nuestra cabeza imágenes de la India. La República de la India, ubicada en Asia del Sur, es uno de los mayores productores de té a nivel mundial, y un país con una entrañable cultura. Sus exóticas costumbres gastronómicas y milenarios templos hacen de esta región un imán para los aficionados al té, a los viajes y al descubrimiento. Luego de conocer China, el siguiente destino de té en mi lista fue la India.

La India es el séptimo país más extenso del mundo, y el segundo más poblado, y eso se nota en la calle. En todos los lugares a los que fui siempre vi gente, incluso en las zonas rurales. Esta característica lo hace un país vibrante a donde las bocinas de los autos y rickshaws (pequeños transportes de tres ruedas también conocidos como tuk-tuk) se mezclan con el sonido de las flautas de los encantadores de serpientes, con los vendedores ambulantes ofreciendo sus especias y con los cascabeles de las bailarinas que mueven el cuerpo como cobras encantadas.

También, cuatro de las religiones más importantes del mundo se originaron en la India (el hinduismo, el budismo, el jainismo y el sijismo) por lo que al recorrer las ciudades me sentí en medio de un desfile de bráhmanas, monjes budistas, mujeres musulmanas vestidas completamente de negro, gurús, munis (sacerdotes jainas) y sacerdotisas. Los hombres laicos se visten con pantalón y camisa, pero las mujeres lucen hermosos saris de colores vivos, que adornan los corredores y avenidas como flores en un jardín.

Las principales zonas productoras de la India son:

  • Bengala Occidental: al noreste del país (Darjeeling, Dooars y Terai)
  • Assam: al noreste del país (Cachar y Valle de Assam)
  • Sur del país (Karnataka, Kerala y Tamil Nadu)

En el norte de la India también hay regiones productoras más pequeñas, como Tripura, Uttarakhand, Bihar, Manipur, Sikkim, Arunachal Pradesh, Himachal Pradesh, Nagaland, Meghalaya, Mizoram y Orissa con una producción inferior a las regiones mencionadas.

Recordemos que la producción de té indio comenzó en 1834 en Assam de la mano de los ingleses (colonizadores por ese entonces), y se extendió a Darjeeling y las Nilgiri Hills en los años 1850s. Se produce té negro CTC y ortodoxo, y ahora algunos productores también elaboran té verde, oolong y blanco.

Como las zonas más famosas de producción de té son las de Assam y Darjeeling, ahí fui. Después de un par de días en Kolcata (Calcuta), capital del estado indio de Bengala Occidental, volé primero a Darjeeling y luego a la zona productora de té de Assam. Pero hoy quiero enfocarme en la primera.

Me recibió el gerente de la compañía de la forma tradicional: me regalaron un hermoso chal de seda y me convidaron su mejor té. Todo un deleite y una poción embriagante para calmar el espíritu agitado por el trayecto. Luego de una amena charla, recorrimos las plantaciones y programamos las actividades de los siguientes días que incluían entrevistas con jefes de producción, cosecha de té a mano y la elaboración de té muy temprano (a las 4 de la mañana).

Me recibió el gerente de la compañía de la forma tradicional: me regalaron un hermoso chal de seda y me convidaron su mejor té. Todo un deleite y una poción embriagante para calmar el espíritu agitado por el trayecto. Luego de una amena charla, recorrimos las plantaciones y programamos las actividades de los siguientes días que incluían entrevistas con jefes de producción, cosecha de té a mano y la elaboración de té muy temprano (a las 4 de la mañana).

Victoria Bisogno Té en Darjeeling

Los días transcurrieron entre caminatas y comidas tradicionales perfumadas con deliciosas especias, cosecha manual de té y visita a diferentes campos. Fueron días memorables. Las sonrisas y cantos de las cosechadoras de té recogiendo los tiernos brotes de la primavera, las flores bordeando las plantaciones, el simpático tren que te llevaba al pueblo…

Pero si hay algo que no olvidaré en mi vida fue el desayuno posterior al día en que hice mi primer Darjeeling first flush (primera cosecha del año) de ese viaje, hecho a mano por mí misma! Beber el té recién elaborado en pleno silencio, coronado por la vista de los campos de té con la niebla de la mañana… hay algo más que se pueda pedir?

#LaCulturaDelTe

La ruta del Té: Viaje a China

La Ruta del Té: Viaje a China

China es la cuna del té, un país milenario que embelesa los sentidos con su misterio y sus costumbres.

Viajes de té por China

Cuando todavía estaba trabajando como ingeniera para una empresa multinacional, todo el mundo me preguntaba por qué me gustaba tanto el té. Yo les describía los rituales que conocía, los paisajes a los que me transportaba tomando una simple taza de té, y cómo esa ceremonia cotidiana de observar las hebras, calentar el agua, medir la temperatura y esperar el tiempo adecuado, se convertía en el cable a tierra que necesitaba en el medio de la locura del trabajo.

El té en la oficina era mi meditación diaria, mi abrazo fraternal, mi elixir de confort. Así, soñaba con viajar al país que vio nacer esta infusión. Y llegó el día en que armé la valija y me fui a China.

Después de mi experiencia en Londres, ya tenía la certeza de que mi siguiente destino sería China. Para mí era una simple verdad y una necesidad interior. Y ahí fui… emprendí mi aventura en búsqueda del té.

Lo más lindo de ese viaje, mi primera experiencia en China, fue ir con pocas expectativas. Investigué y planifiqué mi recorrido de modo de conocer no sólo las plantaciones de té sino también la cultura de la gente. Siempre me atrajo la historia china, sus costumbres, sus leyendas. Por eso visité el campo, las ciudades, los templos y, por supuesto, sitios turísticos como la Gran Muralla.

De hecho, esperaba que ése fuera el mayor atractivo, pero no fue así. A pesar de que la muralla china es inconmensurablemente hermosa, así como los templos, los soldados de terracota y los Budas gigantes, encontré mayor belleza en las pequeñas cosas de China: las calles, los contrastes, los olores, las miradas y sonrisas de su gente, las formas de realizar las tareas más simples y los paisajes de ensueños parecidos más a un cuadro que a la realidad… Descubrí qué distintos e iguales somos, comparados a esa extraña cultura.

China es el país de los campos sembrados y las colinas talladas con terrazas de fulgurantes hojas verdes, techos ondulados y lagos espejo. También es el país de las grandes ciudades y de los pueblos antiguos, que parecen sacados de un cuento. Allí el té se encuentra a cada paso, en cada mano, en cada esquina. En las calles se ven grupos de hombres fumando y bebiendo té.

Las máquinas expendedoras de bebidas no disponen de gaseosas, sino que ofrecen té. En los restaurantes, tanto en el almuerzo como en la cena, se bebe té. Recuerdo en especial la experiencia de viajar en tren: cada pasajero en su asiento con un termo lleno de hebras, la camarera ofreciendo comida, y para beber, agua caliente para preparar té. Los negocios de artesanos que fabrican teteras, las tiendas de té y las teterías que celebran la ceremonia, cada una con su sello único, hacen que el descubrimiento del té parezca inagotable.

Por supuesto, además de todo este bombardeo de imágenes y sensaciones tan estimulantes, descubrir el abanico de variedades de té disponibles en esas callecitas lleva al límite las expectativas de cualquier amante de la Camellia sinensis, superando toda presunción. Esas callecitas en donde cada negocio, uno al lado del otro, ofrece el mejor té… genera un éxtasis de adrenalina desenfrenado!!!

¿No es acaso este el Disney de los tealovers? China es un país territorialmente muy grande, con muchas costumbres en torno al té, que cambian en las distintas latitudes. Así, viajando es posible empaparse de las experiencias de la gente del té, de todo ese amor por el té que es heredado, adquirido, y apropiado.

Qué lindo sería el mundo si todo lo que hacemos, por más simple o insignificante que parezca, lo hiciéramos con el cariño y empeño que ponen los fabricantes de té en el fruto de sus manos…

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El té inglés y su cultivo en Inglaterra

El Té Inglés y su cultivo en Inglaterra

De pequeña mi madre se encargaba de hacer traer los mejores tés de Inglaterra. Hermosas latas de colores con exquisita fragancia que atesorábamos con cariño para nuestro apreciado ritual. Como mucha gente, creía que tomaba té hecho en Inglaterra, como bien decían los envases: “Made in England”.

Recuerdo mi desconcierto, todavía de pequeña, cuando leí un libro que explicaba el origen chino del té, las variedades que se cosechan en Japón, India y otras partes del mundo, pero nunca mencionaba Inglaterra. Investigué, busqué hasta que tuve que asumir lo que era (para esa niña) la cruel realidad: el té nunca se cultivó en Inglaterra. Y es así. En Inglaterra se vendía té inglés que no era de origen inglés, hasta poco tiempo atrás…

Hace casi 5000 años, cuenta la leyenda, que el té fue descubierto en China por el emperador Shen Nung, pero no fue hasta el año 1606 que de la mano de los holandeses llegó a Europa. Con los años los ingleses, grandes aficionadas a esta bebida y grandes consumidores de té, hicieron de esta infusión un símbolo de su cultura. En 1657 el café Garraway de Londres se convirtió en el primer establecimiento occidental a donde se servía té. Por entonces era un producto de lujo, muy caro, que servía para ostentar clase y refinamiento.

A principios del siglo XIX Inglaterra comenzó a producir té en sus colonias de India y Sri Lanka. Las variedades más famosas de estos tés son el Ceylon o Ceilán (de Sri Lanka), Darjeeling y Assam (de India) y el Earl Grey. Este último es un tea blend (una mezcla) a base de té negro y extracto de bergamota, y debe su fama al Earl Grey (Conde Grey) de Inglaterra que a principios del 1800 lo recibió, según dice otra leyenda, como presente de China.

Estas variedades de té fueron, durante muchos años, las más consumidas por los ingleses, y la costumbre se extendió a otros países de Europa como Francia y Alemania, para luego llegar de la mano de los inmigrantes hasta América. Esta fama les dio el nombre de “british legacies” o “legados británicos” en honor a la costumbre que impusieron los ingleses alrededor de estas variedades de té, que ya son un clásico. Vale la pena repetir que estos clásicos británicos son tés (o mezclas de tés) de origen asiático.

Pero 1996, Jonathon Jones, el director de operaciones de Tregonthnan Estate en Cornwall al sudoeste de Inglaterra, se animó a plantar las primeras semillas de Camellia Sinensis (la planta del té) observando cómo en el valle, a donde las temperaturas nunca son extremadamente bajas, el té crecía frondoso.

En 1999 se plantaron las primeras 8 hectáreas, y la plantación fue creciendo hasta superar las 12 hectáreas sembradas de té. Estas plantaciones producen té verde y negro que, aunque no alcanzaron aún niveles de producción comparables a las regiones ortodoxas clásicas, son muy prometedoras.

Más al norte, la compañía Wee Tea Company obtuvo las primeras 2200 plantas de Camellia sinensis en Perthshire, Escocia, dando origen al té de las Higlands.

Así que la próxima vez que compres “té inglés” presta atención, porque hoy sí es posible que dentro del envase puedas encontrar verdadero té cultivado en Inglaterra. Un té inglés, bien inglés.

Dark Tea o té fermentado: qué es, historia y tipos

Dark Tea: el té fermentado

Muchas veces oímos hablar de las bebidas fermentadas, de los quesos, cervezas y yogures, pero has escuchado hablar del té fermentado? En esta nota Victoria te cuenta sobre el Dark Tea: qué es, su historia y los tipos de té fermentado más conocidos.

Qué es el Dark Tea o té fermentado?

Como lo dice el título, el Dark Tea es un tipo de té que atraviesa una etapa de fermentación. Existen variedades de Dark Tea muy antiguas, como el Puerh, el Hunan Hei Chá y otras mucho más modernas como los tés fermentados japoneses. En esta nota te invito a descubrir un poco de la historia de este misterioso y fascinante tipo de té.

Dark Tea: Una historia de antiguas rutas y exóticos tés añejos…

Desde la dinastía Tang el té comenzó a comercializarse a través de la llamada “ruta del té”. Esta ruta tomaba muchas veces la forma de sendero de montaña, atravesaba ríos y valles con el fin de acercar el té a los pueblos de la frontera de China y a países vecinos. 

El camino recorría largas distancias a través de valles y montañas, atravesando regiones a veces cálidas y a veces muy frías. Para transportar la mayor cantidad de té posible, las hebras eran comprimidas en distintas formas como ladrillos, discos o nidos.

La leyenda dice que en su viaje a las regiones altas de la frontera de China, el té a veces se mojaba con la lluvia y eso cambiaba su carácter. Al principio estos tés “dañados” eran rechazados, pero cuando algunos de los pueblos remotos fueron afectados por un brote de disentería (una enfermedad infecciosa que tiene como uno de sus síntomas característicos la diarrea) la gente estaba desesperada por conseguir nutrición, por lo que bebieron el té dañado.

Todos los que bebieron ese té se curaron, por lo que esta variedad de té se hizo muy popular. Así surge el “dark tea”.

Dark Tea: un té fermentado

El dark tea (que en China se llama “té negro”) es un tipo de té que, en su elaboración, atraviesa una etapa de fermentación. Se cree que los Dark Teas se elaboran desde el año 900 y los más famosos son el puerh y el hei cha.

El Dark Tea es una variedad de té fermentado que se añeja. Con el tiempo, se fue descubriendo que el perfil sensorial de estos tés iba cambiando debido a los microorganismos, levaduras y hongos naturalmente presentes en ellos, con lo cual se comenzó a hablar de “tés añejos”. Cuanto más tiempo se los conserve en condiciones favorables para su evolución, más complejo e interesante se vuelve el té.

Así como muchas bebidas alcohólicas o quesos se añejan para mejorar su sabor, el té fermentado o Dark Tea también puede guardarse para lograr mejoras en su aroma, sabor, astringencia y textura.

Hoy podemos consumir Dark Teas jóvenes (recién elaborados) pero también tés con distinto tiempo de añejamiento.

Tipos de Dark Tea

Existen distintos tipos de Dark Tea, entre ellos, el más famoso es el Puerh, elaborado en la provincia china de Yunnan, pero existen otros tés fermentados, elaborados en Sichuan, Hunan, Hubei, Guangxi y Diangui como el Hunan Hei Chá, el Sichuan Hei Cha o el Lu An de Anhui. Algunos Dark Teas se están elaborando también en Japón, como por ejemplo el goishicha y el batabatacha.

Si te gusta experimentar, te recomiendo conseguir un Dark Tea (como un puerh) joven, y catarlo regularmente cada 3 o 4 meses. Notarás cómo el perfil del té va cambiando: se vuelve más complejo y redondo, con notas a frutas y algunas veces a flores. Para los #tealovers, un viaje de ida.

#LaCulturaDelTe

Descubre más sobre el dark tea en el libro: “Manual del Sommelier de Té” de Victoria Bisogno y Jane Pettigrew.
Del Nuevo Extremo (2014)

El poder evocador del té

El poder evocador del Té

“¿Qué es el amor?”, le pregunta una niña a su maestro. El maestro calla.
“¿Cómo sé que estoy enamorada?”, vuelve a preguntar.
El maestro calla y prepara una humeante taza de té.
La niña responde: “Ya comprendo”.

Muchas veces una comida o una música nos lleva a un momento especial en el pasado, nos transporta a un lugar lejano o nos genera diversas sensaciones. Esto sucede muy a menudo con el té. Podemos estar relajados o tensos cuando, sin darnos cuenta, un sorbo de nuestra bebida favorita nos transporta a esa callecita de París, a las risas con esos amigos queridos, o a las amorosas tardes de verano que pasábamos con nuestra abuela, y entonces, una delicada pero auténtica sonrisa se dibuja en nuestro rostro… ese es el poder evocador del té.

De todos los sentidos, el olfato es el más íntimamente relacionado con nuestros recuerdos. Los aromas nos pueden remitir en milisegundos a momentos muy lejanos de nuestra infancia o despertar emociones gracias a su enorme poder evocador. Nuestra experiencia olfativa o memoria sensorial se va alimentando a lo largo de nuestra vida y tiene una gran importancia emocional, dada su atemporal capacidad de asociación con situaciones del pasado, a veces felices y a veces no tanto. Un perfume puede borrar los años al recordar un olor”, observa Walter Benjamin.

El sentido de la vista también tiene poder evocador, aunque en menor medida: los colores pueden provocar la evocación de recuerdos. Por ejemplo, casi todos asociamos el color rojo a una sensación de calor, o el color azul a una sensación de frío. Pero con el olfato la asociación es mucho más precisa y vívida, por lo que puede provocarnos cambios emocionales casi inmediatos.

La relación entre el olfato y las emociones ha sido ampliamente estudiada. Se basa en el funcionamiento del sistema límbico, que rige todos los circuitos neuronales que controlan las motivaciones y el comportamiento emocional. Al recibir una sensación olfatoria se ponen en funcionamiento en el cerebro humano extensas áreas que a su vez procesan la memoria, el lenguaje y la respuesta emocional. Por eso, al recibir el estímulo de un aroma o sea, cuando ingresan moléculas capaces de estimular el sistema límbico, y se disparan en nuestro cerebro, se procesan en el sistema límbico y se traducen en actos, sensaciones, evocaciones de recuerdos vividos.

“Ningún otro sentido tiene un poder de sugestión más fuerte, el poder de despertar antiguos recuerdos con una repercusión emocional amplia y profunda, mientras al mismo tiempo ningún otro sentido proporciona impresiones que cambian con tanta facilidad el tono emocional, en armonía con la actitud general del receptor. Los olores son, pues, especialmente aptos tanto para controlar la vida emocional, como para convertirse en sus esclavos.” H. Ellis.

Es por esto que el té tiene un gran poder evocador. Yo siempre digo que el tea blending es la herramienta perfecta para expresar sentimientos y conectar personas aunque estén alejadas. A través de una taza de té, los tea blenders podemos expresar emociones y generar sentimientos, hasta incluso cambiar el estado de ánimo de la persona que la bebe. De esta forma, una taza de té nos puede remitir a nuestra infancia, nos puede devolver a una situación lejana en el tiempo o en el espacio, permitiendo dar rienda suelta a nuestra imaginación. En cualquier momento del día una taza de té representa un momento de relax y distensión, a donde nos dejamos llevar a donde el té nos guíe…Una taza de té es un pasaje al viaje más soñado.

#LaCulturaDelTe

Fuente: “La Alquimia del Té” de Victoria Bisogno.
Del Nuevo Extremo (2015)

¿Qué es el té blanco?

Cata de té blanco
¿Qué es el Té Blanco?

Cata de té blanco

La cata de té blanco es una oportunidad para descubrir uno de los tipos de té más delicados y complejos del mercado. Es un encuentro en el que haremos la cata de diferentes tés blancos de diversos orígenes.

En la cata de té blanco te invitamos a saborear diferentes tés de esta variedad, de diversas características. El evento consta de una parte teórica y una parte práctica en la que realizaremos la cata de diferentes tipos de té blanco, algunos clásicos y otros raros, difíciles de encontrar.

¿Qué es el Té Blanco?

El té blanco es de los más sutiles, y a su vez es una de las clases de té que ofrece mayor complejidad cuando analizamos su perfil sensorial. Por eso te invitamos a descubrirlo de la mano de los sommeliers de té que forman el equipo de especialistas del Club.

Debido a que muchos de estos tés tienen gran contenido de brotes (hojas incipientes, que aún no se han desarrollado como tales), su precio es de los más altos del mercado, ya que resulta más difícil su recolección.

El nombre de este tipo de té se debe a que la planta del té provee a los brotes jóvenes de una capa de pelusa o vellos llamados “tricomas” o “pekoe” que le dan el aspecto blanco-plateado a las hebras de este tipo de té. Imaginemos estar en un campo sembrado con plantas de té. Para recoger los pequeños brotes, que suelen medir entre 1 y 2,5 centímetros de longitud) es necesario realizar un trabajo manual muy delicado, que generalmente está hecho por mujeres.

Una popular leyenda asegura que jóvenes doncellas del imperio de China se dirigían a los jardines sagrados del té, recolectaban las hojas con tijeras de oro, preparaban el té con especial cuidado y arte utilizando con agua muy pura y a continuación servían la infusión en la taza del Emperador. Nadie sabe a dónde se encuentran esos jardines sagrados, cuna de ese té, pero según dicen, “los pocos que lograron descubrir el misterio fueron inmediatamente ejecutados…” (Opio, Maxence Fermine).

Origen del Té Blanco

Hoy sabemos con certeza que los mejores tés blancos vienen de China, en particular de la provincia de Fujian, aunque algunas otras provincias chinas y otros países también lo elaboran, como Sri Lanka (con su Ceylon Silver Needles), India, Nepal yMalawi entre otros.

Muchos tés blancos se encuentran aromatizados con jazmín, debido a que pocos paladares son capaces de descubrir el abanico de sabores que se encuentran en esta variedad. En esta cata de té blanco te desafiamos a descubrirlo! Recuerda que aunque no tengas experiencia en la cata, en este evento te guiará un sommelier de té experto para experimentar el té blanco con todos los sentidos.

Cata de té blanco

Propiedades y beneficios del Té Blanco

El té blanco es conocido como “el té de la belleza” ya que posee importantes propiedades antioxidantes, que ayudan a combatir los radicales libres, responsables del proceso de degradación de las células. Parte de las propiedades de los antioxidantes del té blanco es su efecto antiage (antiedad), es por eso encontramos tantos productos de belleza que contienen té blanco, como cremas, lociones, perfumes y hasta suplementos para dietas.

Beber varias tazas de té blanco por día hace que incorpores a tu organismo estos antioxidantes y puedas aprovechar de su importante efecto sobre la salud y la piel. Aprende más sobre este tema en la cata de té blanco!

Leyenda sobre el descubrimiento del Té Blanco 

Cuenta la leyenda que en Fujian, al sudeste de China, una vez hubo una gran sequía hizo que el pueblo no pudiera hacer uso de sus cosechas durante varios períodos de tiempo.

Luego hubo una plaga, que causó muchas muertes. Los ancianos analizaron esta situación y vieron que no sobrevivirían mucho tiempo así. Por lo tanto enviaron a los jóvenes del lugar a una montaña, a donde había un pozo a donde vivía el dragón, para robarle una planta sagrada que curaría todos los males.

Muchos valientes jóvenes fueron a la montaña en busca de la planta mágica, pero ninguno regresó con vida, porque el pozo estaba protegido por este peligroso dragón negro.

Así es como tres hermanitos (dos varones y una mujer) también se lanzaron a la aventura de la búsqueda del árbol sagrado. El hermano mayor partió primero, y nunca regresó. El segundo hermano varón también fue a la montaña del dragón a conseguir la planta milagrosa, pero tampoco regresó. Por último la hermana mujer tomó coraje y fue a la aventura. Cuando llegó a la montaña del pozo del dragón descubrió a sus hermanos convertidos en piedra. No sabemos cómo, pero muy hábilmente la hermanita logró robarle la planta al dragón y rescatar a sus hermanos, volviéndolos a la vida.

Luego plantó las semillas en la tierra volviéndola fértil. Luego los enfermos del pueblo se sanaron. A partir de ese día todas las plantas de Fujián fueron plantas de té. Te invitamos a descubrir más en la cata de té blanco!

Variedades de Té Blanco

Comparado con tipos de té como el verde o negro, de los que existen literalmente cientos de variedades en el mundo, según el tipo de cosecha, período del año a donde se recogen las hojas, cultivar, procesos de elaboración, etcétera, el té blanco es uno de los que se han desarrollado menos variantes.

Los tés blancos más conocidos son:

  • Silver Needles (también conocido como Yin Zhen o Bai Hao Yin Zhen) es originario de Fujian, China. Se trata de un té blanco compuesto únicamente por los brotes tiernos de la planta cubierto por pelitos llamados tricomas, por eso su color el plateado.
  • Pai Mutan (o Bai Mu Dan) es otro té de Fujian, China, compuesto por una mezcla de brotes y hojas. Las hojas tienen tonalidades verdosas, amarillentas, plateadas y amarronadas.
  • Gong Mei es un té blanco de Fujian, China, similar al Pai Mutan pero con hojas de inferior calidad.
  • Shao Mee (o Shou Mei) es un té similar también al Pai Mutan y al Gong Mei, pero sus hojas son aún de inferior calidad. Se observan hojas rotas de distinto tamaño, polvo y tallos.

Notas de Cata del Té Blanco

En cuanto a su perfil sensorial, comparado con los demás tipos de té, el té blanco es el más delicado y sutil. Toma un poco de tiempo y estudio del análisis sensorial del té, pero con la práctica todos estamos capacitados para descubrir ese inmenso abanico de aromas que despliegan estos fabulosos tés, que pueden ir desde las notas a miel, a rosas, a vegetales cocidos y a pan tostado.

¿Cómo preparar el Té Blanco?

Para una correcta preparación del té blanco, recomendamos utilizar el agua a una temperatura de entre 75º y 85º y una infusión de 3 a 5 minutos, dependiendo del té que vayamos a beber. Anímate a probarlo!

Maridaje para el Té Blanco

Si quieres descubrir todo el encanto del té blanco, recomendamos beberlo sólo (sin acompañamiento) para que nada interfiera en tu experiencia sensorial y disfrute de este delicado té.

Pero si deseas acompañarlo con alguna comida, debes buscar un alimento muy delicado que no tape el sutil sabor del té. Un bowl de arroz blanco, una tarta de ricota o pastelería vienesa sin chocolate podría ser una buena armonización para tu té blanco.

Video: Tipo de teteras

¿Por qué elegir El Club Del Té?

  • Porque cuenta con el mejor equipo de profesores* a nivel mundial: Victoria Bisogno, fundadora y presidente, es autora de los libros “Manual del Sommelier de Té”, editado en español, inglés, italiano y portugués, y “La Alquimia del Té”, editado en español, inglés, portugués y coreano y “La Cata del Té”, editado en español. Victoria también brinda conferencias en la World Tea Expo, es fundadora de Charming Blends y fue nominada a “Best Tea Educator” en los WORLD TEA AWARDS 2015 y 2016. Kenny Vega es tea sommelier certificado y fundador de Punto de Té y Puerh.online.
  • Trasciende las fronteras y llega a todo el mundo: más de 1.200 alumnos de Europa, Latinoamérica, Estados Unidos y Asia han tomado los cursos de El Club del Té y han validado la calidad de los mismos.
  • Es la organización que más emprendedores** ha generado en América y Europa. En los últimos años se han formado más de 120 empresas de té fundadas por alumnos graduados en El Club del Té.
  • Es la única organización que cuenta con libros especializados escritos por su equipo de profesores.

*WORLD TEA AWARDS 2014, 2015 y 2016.
** Empresas de nuestros alumnos

La ruta del Té: Viaje a Londres

La Ruta del Té: Viaje a Londres

Todavía trabajando como ingeniera para una empresa inglesa tuve la suerte de vivir unos meses en Londres. Yo era muy joven y llevaba en mi valija una carga de miedos y expectativas, que felizmente fueron superados al primer contacto con esta ciudad. Su gente resultó de lo más amable, la metrópolis era de lo más atractiva y me sentí enseguida como en casa.

Victoria Bisogno en Londres

Londres es una ciudad cosmopolita, como todos saben, pero vivirla realmente te introduce en un mundo de culturas extrañas y sabores distintos. Caminar por sus calles es respirar aire indio, árabe, keniata, y de incontables países y culturas. Mi oficina era igual: una mezcla de razas y orígenes que hacían de mi trabajo un descubrimiento.

Nunca me voy a olvidar del olor a especias y curry de los almuerzos, o el susurro en lenguas extrañas, seguido de la reprimenda de nuestro manager: “hablen en inglés”, decía, claro, en ese idioma!

Como ya he contado, toda mi vida tomé té. Mi relación con las hebras está fusionada con los más lindos recuerdos de mi infancia, de la mano de mi abuela. Ya a los veintipico, mi contacto con el té en Londres fue en el desayuno. Vivía en una casa de familia, a donde la dueña era una señora inglesa pintada en un cuadro.

Elegante, solemne y observadora, se sorprendió cuando le pedí té y no café. “Todos los extranjeros piden café, me extraña que te guste el té” me dijo, y le conté mi historia personal con la infusión, y los momentos hermosos que viví con mi abuela en nuestro ritual de la tarde.

Ese fue el comienzo de una hermosa relación, casi de abuela-nieta adoptivas. Ella cada día agregaba más detalles al desayuno, tratando de complacerme con exquisiteces hechas a mano.

En la oficina, casi muero de un infarto cuando descubrí una larga mesa llena de frutas, refrescos, barritas de cereales, y 3 latas de té en hebras. SÍ, EN HEBRAS!!!! Era la primera vez que en una oficina veía té en hebras, y de la más alta calidad. Enseguida entendí que el destino me había enviado a Londres para hacer un gran descubrimiento: el de mi vocación.

A partir de ese día comencé un recorrido por las casas de té y tiendas cercanas a mi oficina, que estaba a una cuadra de la estación Victoria. Qué placer desnudar las tiendas en busca de esa enorme variedad de té disponible para todos los gustos y bolsillos!

Pero la experiencia más loca y divertida fue dentro del edificio de esa empresa. Una o dos veces me pasó de estar muy concentrada trabajando en mi computadora, levantar la cabeza y ver la oficina desierta. A la tercera, me asusté. Pensé “¿habrá sonado una alarma y no me di cuenta? ¿Habrán desalojado el edificio?” Todo era silencio. No quedaba nadie, pero los papeles, los elementos de trabajo (y los abrigos) seguían ahí. Decidí investigar.

Me levanté de mi asiento, y tomando valor salí al pasillo. Nada. Ni un sonido, ni rastros de mis compañeros de trabajo. Seguí caminando hasta que detrás de una puerta se abrió la luz: había llegado a la cocina. Un fuerte murmullo invadía todo. Olor a tostadas recién hechas, manteca derretida, y humeantes tazas de té se repartían entre jefes y subordinados.

Era el “tea break”, el famoso recreo de té establecido desde hacía años, que sigue siendo un ritual no solo aceptado sino venerado por cada uno de los empleados, independientemente de su puesto o jerarquía.

¿Qué extraña razón me había llevado a ese paraíso? ¿Qué habría sido de mi vida si no me hubiera animado a esa experiencia? Yo que pensaba que era un bicho raro: “la que toma té” mientras todos mis amigos tomaban mate o café…. Pero en Londres yo estaba como pez en el agua o, mejor dicho, como hebras en el agua 🙂 infusionando sabores y recuerdos que jamás se van a borrar de mi mente. A partir de ahí no sólo incorporé muchos nuevos tés a mi tesoro de hebras, sino que comenzó una obsesión que me llevó a muchas otras aventuras, pero eso vendrá en un siguiente post.

#LaCulturaDelTe